Comprar y vender criptomonedas en cuestión de segundos, ¿es posible?




              ¿Eres nuevo en el mundo de las criptomonedas y el blockchain? Párate un momento en este post y presta atención a lo que tenemos que contarte. En Davies trabajamos para permitir la compra/venta de criptomonedas desde 2018. Puedes hacerlo desde tu casa con seguridad, garantía, facilidad y rapidez, y todo gracias a una sólida estructura de cadena de bloques.

              No es solo el Bitcoin

              Cuando hablamos de monedas virtuales, rápidamente se nos viene a la cabeza el Bitcoin. Y no es casualidad, es que realmente es la criptomoneda con mayor historia. Fue quien marcó el origen de un fenómeno revolucionario que, diez años después, se ha repartido por todo el mundo. Más de 1.000 monedas de este tipo circulan por la red, pero solo las más preparadas ofrecen un auténtico sistema diferenciador.

              Davies es un claro ejemplo de ello, por ser una criptomoneda respaldada por una compañía  europea capacitada para dirigir el sistema con un equipo de profesionales capacitado para ejecutar el desarrollo del software, entre otras cosas.

              ¿Cuál es la filosofía de Davies?

              Para empezar, esta criptomoneda es capaz de hacer préstamos entre particulares fijando los intereses entre ellos y muchas cosas más. Su sistema de pago permite realizarlos desde cualquier parte del mundo y sin ningún tipo de intermediario entre particulares y/o comercios.  No existen los peros, porque se trata de una herramienta preparada para integrarse en cualquier tienda online o App móvil.

              Esto revela la filosofía corporativa y el rumbo estratégico, pero Davies está sirviendo como motor de desarrollo para las necesidades de pago del siglo XXI, en las que dinamizar dinero entre cuentas y monedas diferentes se hacía demasiado costoso en tiempo y dinero. También con nuevos modelos de publicidad rentable y envío veloz de activos.

              ¿Qué ventajas aporta con respecto a otros sistemas de pago online?

              No hace falta ser un experto para darse cuenta de la cantidad de ventajas que aporta este sistema con respecto a otros. Por ejemplo: las comisiones de compra serán infinitamente más bajas que las de los bancos, y la velocidad de transacción mucho más rápida, sobre todo a nivel internacional. Como consecuencia, millones de personas podrían acceder por primera vez al control de su propio dinero ya que ellos mismos serán el banco en sí mismo.

              Todo es posible gracias al sistema de criptografía, la cadena de bloques y el consenso distribuido. Son capaces de proveer un mecanismo para codificación segura, y los mineros se encargan de certificar las transacciones. Parece que la sociedad ha ido tomando, poco a poco, conciencia de sus ventajas. Tanto, que Bitcoin fue oficialmente reconocido como una forma de pago en 2015.

              ¿Y qué pasa si invertimos en criptomonedas?

              Parece que los inversionistas han encontrado un plato gustoso en esta posibilidad, precisamente porque alguien que haya invertido una cantidad de dólares en Bitcoin en el año 2013, por ejemplo, ahora tiene una inversión que supera ese valor con creces. ¿Existe el riesgo? Sí, lo encontramos en todas partes, pero el mayor riesgo de todos es quedarse de brazos cruzados.

              Además, la liquidez de las criptomonedas es muy alta y se puede vender a cambio de otras divisas. Las posibilidades son muy amplias, y no es casualidad que alrededor de 3 millones de personas ya las utilicen en todo el mundo.

              Comprar criptomonedas abre un abanico de posibilidades infinito, desde los préstamos entre particulares hasta el control de nuestro propio rendimiento. Las sociedades con dificultad para acceder a este tipo de recursos han encontrado una oportunidad de oro en las monedas virtuales, porque gracias a ellas han logrado reducir su pobreza financiera. Este es solo el principio de un mundo todavía por descubrir.

              ¿Te unes al plan? Prueba con Davies pinchando aquí y no te pierdas nada.